La Asamblea Nacional de Francia aprobó este lunes, en una larga y polémica sesión, el proyecto de ley que busca prohibir el acceso de los menores de 15 años a las redes sociales y vetar el uso de teléfonos móviles en los institutos, con la intención de que estas medidas entren en vigor desde el inicio del próximo año escolar, previsto para septiembre. La votación concluyó tras varias horas de debate y se saldó con una amplia mayoría favorable, con alrededor de 130 votos a favor y 21 en contra.
El texto responde a preocupaciones crecientes sobre el impacto de las plataformas digitales en la salud mental, el bienestar y el desarrollo social de niños y adolescentes. Sus impulsores sostienen que las redes sociales exponen a los menores a riesgos como ciberacoso, tendencias imitables, contenido nocivo, distorsión de la autoimagen, problemas de sueño y conductas adictivas. En la sesión, la diputada oficialista Laure Miller defendió el proyecto argumentando que no se puede “dejar que un niño tenga que gestionar algo adictivo por sí solo” y alertó sobre los algoritmos que empujan contenido sensible, incluidos temas vinculados a auto-lesiones y suicidio.
El proyecto contempla prohibir que menores de 15 años creen o mantengan cuentas en redes sociales, así como el acceso a sus funcionalidades, excluyendo únicamente plataformas con fines estrictamente educativos o informativos. Además, prevé ampliar la prohibición de teléfonos móviles en las escuelas al nivel de instituto, abarcando así a estudiantes entre 15 y 18 años, dado que en Francia ya rigen restricciones para primaria y secundaria baja.
La iniciativa cuenta con el respaldo del presidente Emmanuel Macron, quien ha situado la protección de los menores en el entorno digital como una de las prioridades de su mandato. El mandatario ha advertido que las redes sociales operan como “máquinas que explotan las emociones de los niños” y ha defendido la necesidad de establecer “límites claros en la sociedad”. Francia se sumaría a un movimiento internacional cada vez más extendido, tras precedentes recientes como Australia, que prohibió el acceso a redes sociales a menores de 16 años, y otros países europeos que han comenzado a estudiar medidas similares.
Tras esta aprobación en la cámara baja, el proyecto será discutido en el Senado francés. Si es validado sin modificaciones sustanciales, volverá a la Asamblea para una votación final antes de ser promulgado por el presidente. El Ejecutivo francés busca que la ley esté plenamente operativa el 1 de septiembre, con sistemas de verificación de edad y mecanismos legales claros para su implementación, en conformidad con la normativa de protección de datos de la Unión Europea.
